RESPONDEMOS PREGUNTAS: ¿QUÉ ES LA THEOSIS?. PARTE I
Debido a que nuestra meta en la vida pasajera es la Theosis, especialmente en esta Cuaresma, respondemos a esta pregunta en dos partes.
La palabra Theosis (Teosis) significa literalmente “divinización” o “deificación”. Se deriva de la palabra griega Theos, que significa Dios.
Theosis es el proceso por el cual el ser humano participa de la vida divina de Dios, llegando a ser “semejante a Dios” por gracia, no por naturaleza.
San Atanasio de Alejandría:
“Dios se hizo hombre para que el hombre llegue a ser dios por gracia”.
San Atanasio de Alejandría explica que la Theosis es solamente posible porque Cristo une en sí mismo lo divino y lo humano.
Esta doctrina tiene como punto de partida la ENCARNACIÓN de Cristo como verdadero hombre, que restaura la imagen divina en el hombre. Para Atanasio: si Cristo no fuera verdaderamente Dios, la teosis sería imposible.
La Encarnación no fue solamente para perdonar pecados, sino para elevar al hombre al estado de divinización.
Juan 17:21, Jesús ora al Padre… “para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros…”
2 Pedro 1:4… “… por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina”
La teología ortodoxa hace una distinción fundamental entre:
la Esencia de Dios: que es totalmente inaccesible y
las Energías de Dios: que es su acción y presencia viva, a las que podemos participar.
En la Theosis, el ser humano no participa de la esencia, sino de las energías divinas (amor, luz, vida, santidad).
Es un proceso de transformación espiritual por la gracia divina, en el que el hombre todavía en la tierra, busca la participación en la naturaleza divina de Dios.
La Theosis siempre ha sido el corazón de la enseñanza de los Padres de la Iglesia, recalcando que la salvación es ante todo: participar en la vida de Dios.
La finalidad de nuestra salvación es estar en plena comunión con Dios… de restaurar la imagen divina en el hombre.
Todos estamos llamados a la Theosis, según los Santos Padres:
“Nada impide la Theosis salvo la falta de arrepentimiento”.
“Dios no mira lo que fuimos, sino lo que podemos llegar a ser en Él”.
San Ireneo (siglo II): “El Verbo de Dios, nuestro Señor Jesucristo, por su inmenso amor, se hizo lo que somos, para hacernos lo que Él es.”
San Basilio el Grande: “El hombre es una criatura que ha recibido el mandato de llegar a ser dios.”
Este camino espiritual es una cooperación (synergia) entre la gracia de Dios y la libertad humana.
En la tradición ortodoxa, la Theosis se describe como un camino en tres etapas:
1… La purificación: arrepentimiento, dominio de las pasiones, lucha contra el mal, ayuno, oración, obediencia a Dios.
2… La iluminación: crecimiento en virtudes, conocimiento de Dios, como Don del Espíritu Santo.
3… La unión: comunión plena con Dios, el paso de la imagen a la semejanza de Dios, Luz divina.
Estas etapas no son “niveles” rígidos ni cronológicos, sino dimensiones relativas al estado de la vida espiritual, que a menudo se entrelazan, pueden ascender, pero también retroceder.
San Gregorio de Nisa enseña que la Theosis es un progreso infinito. Incluso en la eternidad, el alma sigue creciendo en Dios.
La Theosis no tiene límite, porque Dios es infinito.
Epílogo patrístico: “Ser cristiano, es llegar a ser por gracia lo que Cristo es por naturaleza”.




