Las dos Entradas son entradas del sacerdote durante la Santa Liturgia, con procesión saliendo por las puertas laterales del iconostasio y volviendo a entrar solemnemente por las Puertas Reales hacia el altar.
Las dos Entradas tienen un significado diferente y (como todo en la Liturgia) están colmadas de símbolos.
La Pequeña Entrada
Es la entrada del sacerdote portando solemnemente el Santo Evangelio, que no representa únicamente las escrituras, sino a Cristo mismo como la Palabra viva de Dios.
* En general Simboliza la Encarnación y el inicio de la predicación pública de Jesucristo en el mundo.
Durante la procesión el sacerdote recita en secreto dos oraciones complementarias:
1… La Oración de la Entrada, con el siguiente texto según la Liturgia de san Juan Crisóstomo):
“Oh Soberano Señor y Dios nuestro, que has establecido en los cielos legiones y ejércitos de ángeles y arcángeles al servicio de tu gloria: haz que con nuestra entrada se realice también la entrada de tus santos ángeles, para que concelebren y glorifiquen juntamente con nosotros tu bondad. Porque a Ti pertenece toda gloria, honor y adoración: al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
Aquí pide el sacerdote a Dios que mande a los santos ángeles y arcángeles a ministrar y concelebrar junto al clero terrenal.
2… La bendición de la Entrada, que representa la entrada de la Iglesia al Reino de Dios.
Antes de entrar al altar, el sacerdote bendice en voz baja la entrada de las Puertas Reales con el siguiente texto (según la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo):
“Bendita sea la entrada de tus santos, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
Bendecir la entrada es consagrar ese espacio y momento donde el cielo y la tierra se unen físicamente en la adoración
¡Sabiduría! … queriendo decir: “¡Miren, aquí está la Sabiduría de Dios encarnada, Cristo viene a nosotros!”. La Sabiduría de Dios es una Persona: Jesucristo mismo.
¡De pie! / ¡Estad atentos! … Es una orden física y espiritual. Invita a los fieles a dejar toda distracción, a ponerse de pie firmes y a enderezar su postura interior para recibir con máximo respeto y reverencia al Rey de la Gloria que entra en su Reino.
Cuando un Obispo preside la Divina Liturgia, permanece hasta la Pequeña Entrada en su trono fuera del altar y entra ahora con el clero.
El Obispo no lleva el Evangelio, ya que representa a Cristo en su plenitud.
La Gran Entrada
Es la segunda procesión, ahora con el traslado solemne de los Santos Dones (el pan sobre la patena y el vino en el cáliz) desde la mesa de sacrificio hacia el Altar, donde serán consagrados en el verdadero Cuerpo y Sangre de Cristo. Este momento se llama Anáfora.

“Nosotros, que místicamente representamos a los querubines y cantamos el himno tres veces santo a la Trinidad que da la vida, desechemos ahora toda preocupación mundana...”
El canto sumerge a toda la iglesia en una atmósfera atemporal rodeada de ángeles.
La procesión posee igualmente un profundo significado teológico, y simbólico. El simbolismo de la Procesión según san Nicolás Cabasilas:
* esta es la última manifestación de Cristo en su entrada triunfal a Jerusalén donde será sacrificado.
* es el camino voluntario de Jesucristo hacia su sacrificio, pasión y sepultura.
* es el cortejo representando el descendimiento de la cruz y el entierro de Cristo por José de Arimatea (el altar se convierte en el sepulcro).
* Cristo como Rey, los Dones son llevados solemnemente expresando la realeza de Cristo.
Toda la vida, dolores y alegrías de la comunidad son cargados físicamente por el sacerdote para ser introducidos en el Reino de Dios.
El Himno de los Querubines concluye con:
“Para recibir al Rey de todos, invisiblemente escoltado por las jerarquías angélicas. Aleluya.”
Siendo conscientes de que el sacrificio que se va a celebrar es la fuente de la remisión de nuestros pecados, rogamos: «Acuérdate de mí, Señor».
Según Nicolás Cabasilas, la consagración de los Dones hace presente sacramentalmente el misterio de la crucifixión, Resurrección y Ascensión de Cristo.







