RESPONDEMOS PREGUNTAS: ¿” Porqué decimos en nuestro Credo: Creo………. en Una Iglesia Santa, Católica y Apostólica?
El Credo, que definió la base de la doctrina cristiana, se formuló en dos Concilios Ecuménicos: el Primer Concilio Ecuménico en Nicea (325 d. C.) y el segundo Concilio Ecuménico en Constantinopla (381 d. C.).
A estos Concilios fueron invitados representantes de los cinco mayores núcleos de la cristiandad en ese tiempo, que eran cinco: Roma, Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén, y se llamaba la Pentarquía. Mucho mas tarde fueron llamados Patriarcados.
Las cuatro características esenciales con las que los padres del Concilio, por el don del Espíritu Santo, definieron a la IGLESIA fueron:
Una… aquí se expresa una sola fe, un solo bautismo, una misma Eucaristía y
una comunión bajo el legítimo clero con sucesión apostólica.
Santa… Cristo, como la cabeza y fundador de la Iglesia es santo, el Espíritu Santo
vive y actúa en ella, Dios la santifica para conducir a los hombres a la
santidad.
Católica… la etimología de esta palabra griega se compone de dos palabras:
1… katá = conforme a, según y 2… holos = todo, total.
Literalmente se quería expresar “según el todo”, “referente a la
totalidad”, con el significado de que una declaración o decisión
dogmática se decide con todos los miembros de la presente
Pentarquía y no cada uno separado.
Hoy se usa la palabra “universal”. que en realidad no refleja
exactamente el sentido original que los Concilios quisieron expresar.
Apostólica…. porque está fundada sobre los Apóstoles.
Jerusalén… por el apóstol Santiago “el hermano del Señor” (hijo de José).
Antioquía… por el apóstol Pedro.
Roma…. por el apóstol Pedro, que después de ser ocho años el primer obispo de
Antioquía y ordenar a su sucesor, fue a Roma y fue su primer obispo.
Constantinopla… fundada por el apóstol Andreas.
Alejandría… fundada por el apóstol Marcos, uno de los Setenta.
Esta sucesión apostólica como fundamento de la Iglesia, se conserva hasta hoy mediante la imposición de las manos del obispo (que suceden a los Apóstoles).
Su misión es anunciar la misma fe y enseñanza transmitida por los Apóstoles.


