¿QUÉ ES LA THEOSIS? PARTE II
“Dios se hizo hombre para que el hombre llegue a ser dios por gracia”.
Como resumen de “Parte I” ….
“Dios se hizo hombre para que el hombre llegue a ser dios por gracia”.
Y nuestra meta en la vida es alcanzar la unión con Dios =Theosis, a través de las escalas de madurez espiritual:
Purificación, iluminación y unión con Dios = Theosis.
La purificación es la sanación del corazón, preferiblemente a través de un conjunto de prácticas, autodisciplina y esfuerzos voluntarios para crecer en virtud, ejemplos: confesión, ayuno, obediencia al padre espiritual, humildad, liberación del alma de las pasiones como el orgullo, la ira, la lujuria, etc.
El silencio y la práctica de la oración incesante llamada “la Oración de Jesús” o “la Oración del corazón”:
“Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí, pecador”,
es una herramienta muy fuerte para fortalecerse espiritualmente. Esta oración tan eficaz, será el tema del 6. domingo de Cuaresma.
El camino a la Theosis no es solo un camino interior, la iglesia nos apoya también sacramentalmente.
Los sacramentos principales para la purificación son el Bautismo y la Confesión.
El Bautismo inaugura la purificación, el hombre muere y resucita con Cristo y restaura la imagen de Dios.
La Confesión sana las heridas postbautismales y es un proceso continuo, así como el proceso de la purificación. Sin confesión frecuente, la purificación se estanca y la Theosis se debilita. Los Santos Padres la llaman: “el segundo bautismo”.
El fruto de la purificación es la paz interior, el dominio de las pasiones y la capacidad real de amar.
En esta etapa la gracia y el don del Espíritu Santo iluminan la mente, el espíritu y el corazón.
Aquí la oración se vuelve más simple, pero más continua y profunda con la “Oración del corazón”; se siente el amor creciente por Dios y por el prójimo, crece la comprensión espiritual de las Escrituras, las pasiones empiezan a perder su poder, el discernimiento empieza a brotar, una alegría reina el corazón, hay claridad interior y paz.
San Máximo el Confesor: “El conocimiento ya no es solo intelectual, sino participativo”.
La sabiduría nace de la gracia del Espíritu Santo, por el amor y la humildad, no del estudio.
El fruto de la iluminación es una dinámica espiritual en la que el alma comienza a “ver” y la fe se vuelve una experiencia viva participando conscientemente en la gracia.
Sacramentalmente en esta etapa recibimos la gracia divina por los sacramentos de Crismación y Eucaristía.
La Crismación es el “Sello del don del Espíritu Santo”, la Pentecostés personal. El Espíritu Santo habita en el creyente y le concede los dones espirituales para conocer a Dios.
San Isaac el Sirio: “Cuando el Espíritu habita en el hombre, su corazón se hace semejante al de Dios.”
La Eucaristía fortalece la oración, hace a Cristo presente en el interior, la fe se vuelve experiencia consciente, crece el discernimiento, se ordenan los deseos.
San Nicolás Cabasilas: “Nada une tanto al hombre con Cristo como la Eucaristía.”
La Eucaristía es el centro de la Theosis, el creyente se une realmente a Cristo. Con el Cuerpo y Sangre del Señor recibidos dignamente, se realiza la comunión plena con Dios.
“Armado” con los esfuerzos espirituales y con los dones del Espíritu Santo, se convierte la sincera participación en la Divina Eucaristía la fuente de divinización.
Esta etapa es la cumbre del camino de la ascesis y la oración; en este estado espiritual el creyente llega a la plena comunión con Dios en la tierra, experimentando la “Luz Increada” – la Divinización/Deificación /Theosis.
La Theosis…. se experimenta estando en plena comunión con Dios, cuando el ser humano participa real en la energía increada de Dios, NO en su esencia.
Los creyentes/santos, que han experimentado Luz Increada de Dios, no tienen palabras para expresar esta luz divina y sus efectos divinos. El santo iluminado ve el mundo con los ojos de Dios.
La iglesia recalca, que la Theosis no se busca fuera de la Iglesia; una vida sacramental es imprescindible, especialmente la Eucaristía.
San Nicolás Cabasilas: “La vida en Cristo se realiza en los sacramentos.”
Así como el alma sube en grado espiritual hasta llegar a lo que quizo Dios: “Dios se hizo hombre, para que el hombre se haga dios, por la gracia del Espíritu Santo”; igualmente, baja en grado espiritual al descuidar la fe, la ascesis y el amor.
Esta es una lucha continua en la vida del cristiano.
Algunos de los Santos conocidos, que llegaron a este estado de Theosis fueron: san Antonio el Grande, san Isaac el Sirio, santa María Egipciaca, san Serafín de Sarov, san Silvano/Siluán del Monte Athos, san Paisios y muchìsimos otros.
San Silvano/Siluán del Monte Athos: “Creer en Dios es una cosa, conocerlo es otra.”
https://youtu.be/ZSolg_a8xHc?si=F9JClnoU8EQrf8Tv
El estado espiritual de la Theosis, debería ser la meta de todo cristiano.
Estamos llamados todos a ese estado de santidad…. sólo tenemos que esforzarnos continuamente para conseguir los dones del Espíritu Santo, y llegar a lo que Dios quizo: que volvamos a ser Su semejanza.
El ejemplo de santa María Egipciaca, nos muestra que la Theosis es posible para cualquiera que se esfuerza en lograr un alto estado espiritual por la gracia del Espíritu Santo; no depende del pasado moral.









