Lunes, Martes y Miércoles Santo
De Lunes a Miércoles Santo se celebra el “Oficio del Novio”.
A partir del lunes de Semana Santa, la Iglesia se adorna con tristeza, acompañada de alegría por la esperada Resurrección. La Semana Santa ya no es penitencia, sino contemplación de la Pasión.
De Lunes a Miércoles Santo se celebra el “Oficio del Novio”.
En el lenguaje bíblico y litúrgico, Cristo es presentado como el Novio (o Esposo) de la Iglesia.
La Iglesia, por su parte, es vista como Novia (o Esposa) de Cristo, cuya misión es anunciar la llegada del Novio.
En parábolas, el Reino de Dios se compara con una boda, Cristo como el esposo y la Iglesia como la esposa.
La espera de la boda del alma con el Señor, se refleja claramente en el tropario:
“He aquí el Novio que viene a medianoche; bienaventurado, pues, el siervo que encuentre velando; mas indigno es el que esté descuidado. Cuida alma mía de no caer en profundo sueño, para no ser entregada a la muerte, y arrojada fuera del Reino; mas vela clamando: Santo, Santo, Santo eres Tú, oh Dios, por la intercesión de todos los santos, ten piedad de nosotros”.
Los Evangelios de estos tres días transmiten un mensaje muy claro: preparación de nuestras almas, que se enfrentarán al Juicio Final para entrar o no en el Reino de los Cielos.
* Lunes… dar frutos espirituales verdaderos,
* Martes…mantenerse vigilante y preparado,
*Miércoles… arrepentirse antes de la Pasión de Cristo.
Para entender el plan de los oficios, es necesario saber que en la iglesia ortodoxa el día litúrgico empieza por la tarde del día anterior.
OFICIOS DEL NOVIO:
1- MAITINES DEL NOVIO DE GRAN LUNES SANTO…
Celebrado el Domingo de Ramos por la tarde.
2- MAITINES DEL NOVIO DE GRAN MARTES SANTO…
Celebrado el Lunes Santo por la tarde.
3- MAITINES DEL NOVIO DE GRAN MIÉRCOLES SANTO…
Celebrado el Martes Santo por la tarde.
Cuando es posible, se celebran en estos tres días la Liturgia de los DONES PRESANTIFICADOS de San Gregorio Papa de Roma, también llamado el Dialogista o el Grande.
OBJETIVO DE ESTOS TRES DÍAS:
Sabiendo que el sentido general de estos tres días son vigilancia, arrepentimiento y preparación para participar en la Pasión de Cristo; preguntémonos si podemos ahora dignamente participar en su Pasión y Crucifixión, para poder participar en su Resurrección.
Nunca es tarde, Dios no nos abandona, como lo hacemos nosotros con Él. Sus puertas están siempre abiertas para el hijo que vuelve.





