Los Setenta Apóstoles
La elección de los Setenta Apóstoles (también llamados los Setenta) está mencionado únicamente en el Evangelio de Lucas 10:1:
Según la Biblia Septuaginta (la traducción más antigua al griego):
“Y después de esto, designó el Señor otros setenta y dos, y envióles de a dos ante su faz, a toda ciudad y lugar a donde había él de ir.”
Según otras traducciones de la Biblia:
«Después de esto, designó el Señor a otros setenta [y dos] y los envió por delante, de dos [en dos], a todas las ciudades y lugares adonde pensaba ir».
El número 70 / 72 varía según el manuscrito antiguo bíblico del Evangelio de Lucas y ambas lecturas están muy bien respaldadas por manuscritos antiguos.
Algunos estudiosos creen que Lucas pudo haber querido simbolizar el mensaje de la lista de las naciones descendientes de Noé en Génesis 10:32 que suma 72 pueblos.
“Estas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de estos se esparcieron las naciones en la tierra después del diluvio.”
El mensaje principal que Lucas quiso traspasar, es que Jesús envía a sus discípulos a anunciar su palabra a todas las naciones de la tierra.
El simbolismo es más importante que el número exacto 70 o 72…. en cualquier caso, el mensaje del Evangelio no cambia, ni cambia ninguna doctrina cristiana.
Jesús no limitó su obra y misión solo a los Doce Apóstoles, que tenían un papel único como fundamento de la Iglesia.
Durante el ministerio público de Jesús, antes de su entrada en Jerusalén y de su pasión, Jesús escogió a los Setenta, para ampliar su misión.
Es un grupo más amplio de discípulos con el propósito de extender su ministerio y preparar el camino para la expansión del cristianismo tras su resurrección.
Lucas 10: 1-20: Jesús los envía de dos en dos y les encarga:
* Preparar su llegada, anunciando que Jesús estaba por llegar.
* Predicar el Reino de Dios que se acerca.
* Sanar a los enfermos, esta autoridad era un signo de la llegada del Reino.
Lucas 10: 1-17: Al regresar, los discípulos están llenos de alegría diciendo:
“Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”.
La misión de Cristo de extender su ministerio y preparar su llegada, no se limita al tiempo de los Setenta, TODOS NOSOTROS, hoy y por los siglos de los siglos, somos llamados a seguir su misión, tratemos de ser consciente de esta responsabilidad cada mañana cuando empezamos el nuevo día que Dios nos regaló.




