El profeta Daniel (605–530 a.C) está muy relacionado con las profecías mesiánicas y el fin de los tiempos = profecías escatologías.
La Iglesia ve la visión de Daniel como una anticipación de la identidad de Cristo, del Reinado, del Juicio Final y de la Resurrección.
Daniel 7:13-14… describe una visión profética, en la que una figura con apariencia humana, el «Hijo del Hombre», recibe dominio, gloria y un Reino eterno de Dios.
Jesús utiliza precisamente el título «Hijo del Hombre», en más de 80 veces para referirse a sí mismo.
Mateo 8:20: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”.
Marcos 2:10 – 11: “ Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. “
✠ ✠ ✠
Además, Daniel presenta la profecía de que finalmente Dios establecerá un reino eterno que sustituirá a los poderes humanos.
Daniel 2:44… “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”.
Daniel 7:9-10… “Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos”.
*Anciano de días …. Simboliza a Dios Padre como el Ser eterno, sin principio ni fin.
*El vestido blanco y el pelo como lana: Simbolizan la pureza absoluta, la santidad y la justicia impecable de Dios. Indican que no hay rastro de maldad en su juicio.
* El trono de llama de fuego y las ruedas ardientes: Simbolizan el poder activo, la energía purificadora y la santidad devoradora de Dios.
Las ruedas muestran que su presencia y su juicio se mueven y alcanzan toda la creación.
* El río de fuego: Simboliza el juicio divino irrevocable que destruye el mal y purifica el orden universal.
* Millares y millones que le sirven: Simbolizan la corte celestial y los ejércitos de ángeles que obedecen y ejecutan la voluntad de Dios.
*El Juez sentado y los libros abiertos: Simbolizan el juicio histórico y final.
Los libros abiertos representan la rendición de cuentas, donde las acciones de los seres humanos son evaluadas.
✠ ✠ ✠
Daniel y sus profecías sobre la Resurrección:
Daniel 12:2: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”.
✠ ✠ ✠
Las lecturas de Daniel están muy presentes en la vida litúrgica de la Iglesia Ortodoxa, especialmente en la Cuaresma y las Vísperas de Navidad y Teofanía.
La más conocida y repetida es la historia de los tres jóvenes en el horno ardiente — Ananías, Azarías y Misael…. tres compañeros de Daniel.
Sus correspondientes nombres babilónicos eran: Sadrac, Abednego y Mesac.
Los tres jóvenes están dentro del horno ardiente y, en lugar de maldecir o desesperarse, comienzan a bendecir a Dios.
No dicen: «Dios, sácanos primero del sufrimiento y entonces te alabaremos» sino que alaban a Dios en medio del fuego.
Los tres jóvenes salieron completamente ilesos de las llamas, sin una sola quemadura, ni olor a humo… Daniel 3:27.
El fuego que normalmente destruye se convierte en el lugar donde Dios manifiesta su presencia: como en la zarza ardiente, en las lenguas de Pentecostés y en este caso en el horno.





