LOS PROFETAS…. 1
Aprovechando la fiesta cercana del gran profeta Elías, empezaremos una serie sobre los profetas, que tienen mucho que decirnos.
Como diariamente decimos en el Credo: “…… creo en el Espíritu Santo……... “que habló por los Profetas”.
Jeremías 1:7… Dios le dice al profeta Jeremías: “…. adonde yo te envíe, irás; lo que yo te mande, lo dirás”.
El profeta debe mostrar que Dios está presente en todo lugar, por eso sus llamamientos no son en el templo, sino que va a las casas, a los mercados, a las calles, a los lugares en donde el hombre vive su vida cotidiana.
Estos discursos inspirados por Dios se llaman oràculos y son dirigidos a un individuo, a un grupo, o al pueblo.
Los oráculos contra las naciones, estaban dirigidos a pueblos como Babilonia, Egipto, Moab o Tiro, anunciando el juicio de Dios sobre ellos.
Los temas eran diversos, por ejemplo: instrucciones, normas, denuncias de la corrupción, advertencias de exilio o de destrucción o de castigos como consecuencias por el alejamiento de Dios, promesas de perdón, paz o un futuro mejor después del castigo y el arrepentimiento.




