Los Apóstoles… 4
Seguimos la serie conociendo a los Apóstoles. Hoy hablaremos de los Apóstoles: Santiago, hijo de Alfeo, Judas Iscariote y Matías.
Santiago hijo de Alfeo… También conocido como Jacobo o Santiago el Menor para distinguirlo de Santiago el Mayor (Zebedeo).
Judas Iscariote… fue elegido por Jesús como uno de los Doce Apóstoles y es conocido por haber traicionado a Jesús, entregándolo a los principales sacerdotes en el huerto de Getsemaní a cambio de treinta monedas de plata.
Judas con su traición es una de las figuras más complejas y debatidas entre los estudiosos, y sigue hasta hoy siendo uno de los temas más discutidos en la teología.
¿Se puede “reemplazar” la palabra traición con “cumplimiento de las Escrituras”?
Según los estudiosos bíblicos, el “cumplimiento” tiene más de una interpretación.
Una de ellas, es que Dios incorporó la traición desde el principio en su plan de salvación, pero Judas actuó libremente.
La profecía no obliga automáticamente a Judas a traicionar; él actuó simplemente conforme a sus propios deseos, por lo que sigue siendo moralmente responsable.
Otros estudiosos bíblicos consideran que los autores del Nuevo Testamento no necesariamente vieron los salmos como profecía sobre Judas, sino como textos que adquirieron ese significado después, a la luz de la muerte de Jesús.
Una perspectiva más literaria, es que los evangelistas enfatizan el cumplimiento de las Escrituras para mostrar que la pasión de Jesús no fue un accidente, sino que tenía un significado dentro del plan de Dios.
Lo que sí es claro, es que el remordimiento no es lo mismo que el arrepentimiento. Por el remordimiento Judas, devolvió el dinero y reconoció que había entregado sangre inocente. Sin embargo, no volvió a Jesús ni buscó el perdón, que es el sello del arrepentimiento.
Matías… es el sucesor de Judas. En Hechos de los Apóstoles 1:21-26 leemos que el sucesor debía cumplir algunos requisitos, los apóstoles no buscaban a una persona nueva.
El sucesor debía haber acompañado al Salvador, desde su bautismo por Juan el Bautista en el Río Jordan hasta su ascensión a los cielos.
La presencia con Jesús durante todo su ministerio público era necesaria para poder dar testimonio de la resurrección.
Hechos de los Apóstoles 1:23-26: Se propusieron dos candidatos: José Barsabás y Matías. Los discípulos primero oraron, después echaron suertes y la suerte cayó sobre Matías. Después de su elección el Nuevo Testamento ya no vuelve a mencionar a Matías.
El Espíritu Santo descendió sobre él en Pentecostés y Matías se entregó a su misión hasta su martirio.
Tras crucificar a Jesús, los soldados romanos echaron suertes para repartirse su ropa…. era solo entretenimiento o un derecho?
Los soldados romanos tenían derecho a quedarse con las ropas de los prisioneros; era una costumbre militar legal en el Imperio romano mayormente por estas razones:
1… una persona condenada perdía todos sus derechos y posesiones, así que los soldados simplemente reclamaban lo que quedaba abandonado.
2… además, el derecho al botín de guerra era una compensación económica o un “sobresueldo” legal, que motivaba la labor en tareas desagradables como una ejecución.
Juan detalla en su Evangelio que, “como la túnica principal no tenía costuras, decidieron echar suertes para no romperla”.
En el siglo I, la ropa no se producía en masa; todo el tejido era hecho a mano mediante un proceso largo y costoso; era un objeto de valor económico real…. y más una vestimenta de una pieza sin costuras como usaban los Sumos Sacerdotes y Cristo - el eterno Sumo Sacerdote-, para reflejar la santidad de su oficio.
El valor de esa pieza equivalía al salario de entre varios días y un par de semanas de trabajo de un obrero común.
Los soldados, al ver la túnica, se dieron cuenta de que, si la cortaban, el tejido se deshilacharía por completo y perdería todo su valor, así que prefirieron jugársela a la suerte para que uno solo se llevara una prenda intacta y valiosa, en lugar de destruir un objeto tan cotizado [Juan 19:24].
Es fundamental notar que la elección de Matías es la última vez en toda la Biblia que el pueblo de Dios utiliza este método.
A partir de la llegada del Espíritu Santo en Pentecostés. la iglesia primitiva dejó de “echar la suerte”, y las decisiones importantes de la Iglesia se presentan como fruto de la oración, el discernimiento comunitario y la guía del Espíritu Santo.




