Las Horas Pascuales
Las Horas Pascuales son una forma especial del Oficio diario en la Iglesia Ortodoxa que se utilizan durante el tiempo de Pascua, especialmente en la llamada Semana Brillante.
Las Horas Pascuales son una forma especial del Oficio diario en la Iglesia Ortodoxa que se utilizan durante el tiempo de Pascua, especialmente en la llamada Semana Brillante. En este período, las horas litúrgicas habituales, como Prima, Tercia, Sexta y Nona, son reemplazadas completamente por un oficio festivo propio.
Según la tradición litúrgica, durante estos días “las Horas son reemplazadas por las festivas Horas Pascuales”, las cuales están diseñadas para reflejar la alegría propia de la Resurrección de Cristo . Este cambio no es meramente estructural, sino profundamente teológico: toda la oración se centra en el acontecimiento pascual.
Las Horas Pascuales se caracterizan por su simplicidad y su carácter jubiloso. A diferencia del resto del año, no incluyen salmos ni oraciones penitenciales. En su lugar, están compuestas casi exclusivamente por himnos de la Resurrección, como el tropario “Cristo ha resucitado de entre los muertos…”, repetido varias veces a lo largo del oficio. Este énfasis exclusivo en la Resurrección manifiesta la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, así como la esperanza de salvación para los fieles .
Además, durante este tiempo, las Horas Pascuales sustituyen no solo las horas menores, sino también otros oficios como Completas o incluso las oraciones personales de la mañana y la noche. De este modo, toda la vida de oración del creyente queda impregnada por la alegría pascual .
El significado profundo de este oficio radica en su carácter celebrativo. Como señalan las fuentes litúrgicas, su finalidad es expresar “la alegría y celebración de la Pascua”, centrando toda la oración en la victoria de Cristo y en la vida nueva inaugurada por su Resurrección . Por ello, las Horas Pascuales no deben entenderse como una simple reducción del oficio, sino como una transformación litúrgica que refleja la plenitud del acontecimiento pascual.
En conclusión, las Horas Pascuales constituyen una expresión privilegiada de la espiritualidad ortodoxa, en la que la liturgia abandona el tono penitencial (Salmo 50, prostraciones,etc.) habitual para entrar en una dimensión de gozo pleno. A través de ellas, la Iglesia celebra no solo un evento pasado, sino una realidad viva: la victoria definitiva de Cristo sobre la muerte y la participación de los fieles en esa vida nueva.
LAS HORAS PASCUALES
(para uso en el hogar)
Nota: Las Horas Pascuales reemplazan nuestras oraciones habituales de la mañana y de la tarde en casa, y todos los oficios de las horas en la iglesia, durante la Semana Luminosa de la Resurrección del Señor (es decir, desde Pascua hasta el Sábado Luminoso).
Por las oraciones de nuestros santos padres, oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten misericordia de nosotros. Amén.
Cristo ha resucitado de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte, y a los que están en los sepulcros otorgando la vida. (3x)
Habiendo contemplado la Resurrección de Cristo, adoremos al santo Señor Jesús, el único sin pecado. Veneramos tu Cruz, oh Cristo, y alabamos y glorificamos tu santa Resurrección, porque Tú eres nuestro Dios, y no conocemos a otro fuera de Ti; invocamos tu nombre. Venid, todos los fieles, adoremos la santa Resurrección de Cristo, porque he aquí que por la Cruz ha venido la alegría a todo el mundo. Bendiciendo siempre al Señor, alabamos su Resurrección. Porque al soportar la Cruz por nosotros, ha destruido la muerte con la muerte. (3x)
Antes del amanecer María y las mujeres vinieron y encontraron la piedra removida del sepulcro. Oyeron la voz del ángel: «¿Por qué buscáis entre los muertos, como si fuera un hombre, al que es la Luz eterna? He aquí los lienzos en el sepulcro; id y proclamad al mundo: “¡El Señor ha resucitado! Ha vencido a la muerte, pues es el Hijo de Dios, que salva al género humano.”»
Descendiste al sepulcro, oh Inmortal; destruiste el poder de la muerte. En victoria resucitaste, oh Cristo Dios, anunciando “¡Alegraos!” a las mujeres portadoras de mirra, concediendo la paz a tus apóstoles y otorgando la resurrección a los caídos.
En el sepulcro con el cuerpo, en el Hades con tu alma como Dios, en el paraíso con el ladrón, y en el trono con el Padre y el Espíritu, estabas Tú, oh Cristo infinito, llenándolo todo.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo:
Portador de vida y más fecundo que el paraíso, más resplandeciente que cualquier cámara real: tu sepulcro, oh Cristo, es la fuente de nuestra resurrección.
Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén:
Alégrate, oh morada santa y divina del Altísimo; porque por ti, oh Theotokos, se concede la alegría a los que claman: Bendita eres entre las mujeres, oh Señora toda pura.
Señor, ten piedad. (40x)
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Más honorable que los querubines y más gloriosa sin comparación que los serafines; sin corrupción diste a luz a Dios el Verbo: verdadera Theotokos, te engrandecemos.
Por las oraciones de nuestros santos padres, oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, ten misericordia de nosotros. Amén.
Cristo ha resucitado de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte, y a los que están en los sepulcros otorgando la vida. (3x)
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
Señor, ten piedad. (3x)
Oh Señor Jesucristo, Dios nuestro, por las oraciones de tu purísima Madre, de nuestros santos y portadores de Dios padres, y de todos los santos, ten misericordia de nosotros. Amén.
Fuentes:
https://orthodoxwiki.org/Hours
https://www.peterandpaul.net/paschal-hours.html
https://saintpanteleimon.org/files/paschal_hours.pdf
https://www.orthodoxprayer.org/Paschal%20Hours.html


