La vida de los Santos: Hieromártir Pancracio, Obispo de Taormina
Conmemorado el 9 de julio (22 de julio)
El Hieromártir Pancracio, Obispo de Tauromenio, nació en una época en la que nuestro Señor Jesucristo aún vivía sobre la tierra.
Los padres de Pancracio eran naturales de Antioquía. Al oír la buena nueva acerca de Jesucristo, el padre de Pancracio tomó consigo a su joven hijo y partió hacia Jerusalén, con el fin de ver personalmente al gran Maestro. Los milagros lo asombraron y, cuando escuchó la enseñanza divina, creyó en Cristo como Hijo de Dios. Llegó a ser cercano a los discípulos del Señor, especialmente al santo Apóstol Pedro. Y fue durante este periodo cuando el joven Pancracio conoció al santo Apóstol Pedro.
Después de la Ascensión del Salvador, uno de los Apóstoles llegó a Antioquía y bautizó a los padres de Pancracio junto con toda su casa. Cuando los padres de Pancracio murieron, él dejó atrás las posesiones que había heredado y se dirigió a una montaña del Ponto, donde comenzó a vivir en una cueva, pasando sus días en oración y profunda contemplación espiritual. En una ocasión, el santo Apóstol Pedro, al pasar por aquellos lugares, visitó a Pancracio en el Ponto y lo llevó consigo a Antioquía, y después a Cilicia, donde se encontraba entonces el santo Apóstol Pablo. Allí, los santos Apóstoles Pedro y Pablo ordenaron a san Pancracio obispo de la ciudad cilicia de Tauromenio.
San Pancracio trabajó con celo por la iluminación cristiana del pueblo. En el transcurso de un solo mes construyó una iglesia, donde celebraba los oficios divinos. El número de creyentes creció rápidamente y pronto casi todos los habitantes de Tauromenio y de las ciudades circundantes aceptaron la fe cristiana.
San Pancracio gobernó pacíficamente a su rebaño durante muchos años. Pero en una ocasión, unos paganos conspiraron contra el santo y, aprovechando un momento oportuno, se abalanzaron sobre él y lo apedrearon. Así terminó san Pancracio su vida como mártir (I). Las reliquias del santo reposan en la iglesia que lleva su nombre, en Roma.
Troparion (Tono 4)
Como compartiste el modo de vida de los apóstoles y ocupaste su trono, hallaste en tu actividad un camino hacia la contemplación divina, oh inspirado por Dios. Por ello, exponiendo rectamente la palabra de la verdad, padeciste por la fe hasta derramar tu sangre. Oh hieromártir Pancracio, ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas.
Kontakion (Tono IV: «Tú apareciste...»)
Fuiste manifestado como una estrella resplandeciente para el pueblo de Taormina, oh Pancracio, y también como un mártir de Cristo. Ahora que estás ante Él, ruega por quienes te honran, oh bienaventurado.




