La celebración del Icono de Vladímir de la Madre de Dios
Conmemorado el 21 de mayo/3 de junio; 23 de junio/6 de julio; y 26 de agosto/8 de septiembre.
La celebración del Icono de Vladímir de la Madre de Dios fue establecida en memoria de la salvación de Moscú en el año 1521, ante una invasión de los tártaros dirigida por el kan Majmet-Girei. Las huestes tártaras avanzaron hacia Moscú, quemando y destruyendo ciudades y aldeas rusas, y exterminando a sus habitantes. El gran príncipe Vasili reunió un ejército contra los tártaros, y el metropolitano de Moscú, Varlaam, junto con el pueblo de Moscú, oró fervientemente para ser librados de la destrucción.
Durante este tiempo sombrío, una cierta monja piadosa y ciega tuvo una visión: desde las Puertas del Salvador del Kremlin salían los santos jerarcas de Moscú, abandonando la ciudad y llevando consigo el Icono de Vladímir de la Madre de Dios —el principal objeto sagrado de la ciudad de Moscú— como castigo de Dios por los pecados de sus habitantes. En las Puertas del Salvador, los santos jerarcas fueron recibidos por los monjes Sergio de Rádonezh y Varlaam de Jútinsk, quienes les imploraron con lágrimas que no abandonaran Moscú. Todos ellos juntos elevaron una intensa oración al Señor, pidiendo el perdón de las transgresiones y la liberación de Moscú de sus enemigos.
Después de esta oración, los santos jerarcas regresaron al Kremlin y llevaron de vuelta el santo Icono de Vladímir. También hubo una visión semejante concedida a un santo de Moscú, el bienaventurado Basilio, a quien se le reveló que, por la intercesión de la Madre de Dios y las oraciones de los santos, Moscú sería salvada. Del mismo modo, el kan tártaro tuvo una visión de la Madre de Dios en medio de una hueste temible que combatía contra sus fuerzas. Los tártaros huyeron llenos de miedo, y la capital del reino ruso fue salvada.
La celebración del Icono de Vladímir de la Madre de Dios se realiza asimismo el 23 de junio y el 26 de agosto.
Troparion (Tono 4)
Hoy la gloriosísima ciudad de Moscú se engalana, habiendo recibido tu icono obrador de milagros como el resplandor del sol; y nosotros, acudiendo presurosos a él y suplicándote, oh Señora, clamamos así: oh maravillosa Señora Theotokos, ruega a Cristo nuestro Dios, que se encarnó por medio de ti, que libre a esta ciudad, y a todas las ciudades y tierras donde habitan los cristianos, de todo daño causado por los ataques del enemigo, y salva nuestras almas, pues eres compasiva.
Kontakion (Tono 8: “A ti, la escogida capitana…”)
Como quienes hemos sido librados de males por la llegada de tu preciosa imagen, oh Señora Theotokos, te cantamos espléndidamente himnos de victoria a ti, la escogida capitana, en la fiesta de tu encuentro, y clamamos a ti como es nuestra costumbre: ¡Alégrate, oh Esposa no desposada!



