El Gran Canon de San Andrés de Creta
Se lee en cuatro partes en las Completas Mayores de la primera semana de Cuaresma: lunes, martes, miércoles y jueves. Y se lee completo el jueves (= el miércoles tarde ) en la 5ta semana del ayuno.
Este Canon es la expresión más pura y verdadera del arrepentimiento. San Andrés compara cuánto Dios ha hecho por él para su salvación, con el estado de su alma pecaminosa y lo poco que ha hecho para responder a ese amor.
El canon consta de varios troparios penitenciales, a los que se responde con:
“Ten piedad de mí, oh Dios, ten piedad de mí”.
Todas las meditaciones terminan con una invocación a María Santísima, seguida de una doxología final. Los temas de este gran Canon son extraídos de las Santas Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
El Gran Canon contiene nueve odas, lo que lo convierte en uno de los pocos cánones en los que la segunda oda ha sobrevivido hasta el día de hoy. Este Canon, (que debe leerse lentamente sintiendo cada palabra), nos hace conscientes de nuestra vida pecadora y nos acerca por medio de la contrición y el arrepentimiento hacia Dios.
Consiste en un diálogo entre el pecador y su alma. En casi todas las odas del canon se pueden distinguir dos partes: la primera es una conversación con el alma sobre los pecados y el segundo es un grito de oración a Dios por misericordia.
La Iglesia ha llamado a este maravilloso Canon: GRAN Canon, no por su tamaño, sino por la fuerza de su contenido, por el grandioso poder y gran belleza poética de sus palabras.
El Gran Canon se canta dividido en cuatro partes en el servicio de las Completas Mayores de la primera semana de la Gran Cuaresma: lunes, martes, miércoles y jueves. Así como se lee/canta completo el jueves (= el miércoles por la tarde) de la quinta semana del Ayuno.
Merece mencionar aquí que la primera semana del ayuno se llama también: “el amanecer de la abstinencia” o “la semana de purificación”; por esto que este Canon “marca las pautas” que resonarán a lo largo de la Cuaresma.
Cuando San Andrés participó en el Sexto Concilio Ecuménico el año 680, encontró a su compatriota y maestro, San Sofronio, patriarca de Jerusalén, que hizo pública la vida de Santa María la Egipcia, un enorme ejemplo de arrepentimiento!
Así es que San Andrés le dedicó en su honor algunos troparios y la Iglesia le dedica el 5to domingo de la Gran Cuaresma.
Acceso al Gran Canon de San Andrés



