Domingo de Todos los Santos y el ayuno de los Apóstoles
El 1er domingo después de Pentecostés se conmemora a TODOS LOS SANTOS, conocidos y no conocidos. Y el lunes empieza el ayuno de los Apóstoles, uno de los más antiguos de nuestra iglesia.
Seguido a nuestro Bautismo hemos recibido también el sacramento del Santo Crisma -nuestra Pentecostés personal - hemos recibido el Don del Espíritu Santo, y ahora es nuestra voluntad de abrirle nuestras puertas del corazón para que nos ayude llegar a la santidad o no.
Todos estamos invitados a ser discípulos de Cristo y llegar a ser santos. Este es el principal propósito de la Iglesia: santificar a la humanidad.
El ayuno de los Apóstoles
Este ayuno es uno de los más antiguos de nuestra iglesia, originalmente para darle oportunidad a aquellos fieles que no pudieron ayunar antes de Pascua por razones como enfermedad, guerra, viajes, etc. y terminaba con la fiesta de san Pedro y san Pablo.
Como vemos, este ayuno originalmente no estaba asociado con los Apóstoles. El vínculo aparece en los siglos IV-VI.
Fue en los siglos VII-IX cuando la Iglesia introdujo litúrgicamente el “ayuno de los Apóstoles” como lo conocemos hoy – un ayuno para TODOS los fieles y no solo para los que no ayunaron antes de la Pascua.
El ayuno nos recuerda la cooperación entre el don de la gracia del Espíritu Santo y el esfuerzo humano para llegar a la santidad.
TODOS SOMOS INVITADOS A SER APÓSTOLES Y SANTOS.
La duración de este ayuno varía cada año. Comienza el lunes después del domingo de Todos los Santos, que sigue a Pentecostés (fecha variable) y termina el 29 de junio = 12 de Julio gregoriano, fiesta de los santos Pedro y Pablo (fecha invariable).
El Ayuno de los Apóstoles suele considerarse más ligero que el de la Gran Cuaresma. Hay abstinencia de carne y productos lácteos, pero el pescado está permitido, con excepción del miércoles y viernes.
Se entiende que el ayuno debe estar acompañado con oración, participación en los servicios litúrgicos, especialmente en los sacramentos de la Confesión y Eucaristía y con obras de caridad.






