Domingo de San Gregorio Palamás
San Gregorio Palamás y el hesicasmo. 2do Domingo de la Gran Cuaresma. 08-03-26
Empezó con los Padres del desierto (Egipto, Palestina), continuó a Sinai, se desarrolló en el Monte Athos, y vive en nuestros corazones hasta hoy.
Este movimiento místico-espiritual, conduce a la Theosis = unión personal con Dios mediante:
1… el silencio interior = hesychía: que es un silencio absoluto del cuerpo y de la mente a través de la contemplación; alcanzando paz y silencio interior, sentimiento de las palabras de la oración y despreocupación total de las cosas mundanas.
2… la oración continua: que genera un pensamiento continuo en Dios.
Las palabras de San Pablo a los Tesalonicenses: “orad sin cesar” se ponen en práctica eficazmente con la oración incesante de la "Oración de Jesús".
Esta oración se llama también «la oración del corazón» porque su meta es fluir y llegar al corazón.
Cada persona puede escoger la variante que más “armoniza” con su corazón.
El padre espiritual es una ayuda en la selección, él también puede requerirnos rezar un número diario específico de esta oración. En este caso el cordón es necesario.
Para la «oración de Jesús» se suele usar un cordón de oración hecho originalmente de lana, hoy en día se hace de otros materiales.
Los nudos ayudan a contar las veces que se repite la oración, aunque el número y longitud del cordón de oración es algo muy opcional.
Normalmente se lleva en la muñeca de la mano izquierda… el lado del corazón.
La «oración de Jesús» se puede hacer en completo silencio, excluyendo cualquier otra actividad como es costumbre en los monasterios.
Sin embargo, como todos somos llamados a la santidad y no siempre tenemos este “completo silencio”, la iglesia no nos deja solos.
Podemos integrar esta poderosa oración en toda nuestra vida cotidiana - estemos donde estemos - para levantar el alma y unirnos a Dios en todo tiempo…. hasta ni siquiera se requiere en este caso un cordón de oración…..………………………………………..…. ………. no necesitamos contar, sino incesamente orar.
Canto del cordón de oración:
¿A dónde nos lleva esta oración incesante?
Bajo la gracia divina del Creador con el don del Espíritu Santo - y nunca sólo por nuestras técnicas espirituales – se puede llegar a experimentar la Luz Increada del Tabor… a participar realmente en la vida divina, en cuerpo, alma y espíritu.
Esta comunión personal con Dios… es la deseada Theosis.
Este es el núcleo de esta doctrina de san Gregorio de Palamás:
“Participamos de Dios no por su esencia, sino por sus energías”.
La esencia de Dios es inaccesible; son sus energías divinas, las que penetran en el creyente que alcanza esta altura espiritual.
La Luz Increada de Tabor, (Mateo 17:1-9), es la Luz que vieron los apóstoles.
No es una visión mental, sino una experiencia del corazón purificado; esta Luz, se hace visible en las energías divinas.







