1. domingo después de Pascua. 19.4.26: Domingo de Tomás
El primer domingo después de la Resurrección, la iglesia conmemora al apóstol San Tomás. Tema: De la duda a la fe.
Juan 20, 19–31:
Cuando Jesús apareció por primera vez a los Apóstoles después de su Resurrección, el apóstol Tomás NO estaba…. pero la ausencia de Tomás no es casualidad, sino una disposición divina.
Al escuchar Tomás que los apóstoles vieron al Señor, este no creyó y tanto era su incredulidad que dijo la famosa frase, en la que expresaba su duda total:
“Mientras no vea yo la marca de los clavos en sus manos, y meta mi dedo en las marcas y mi mano en su costado, no lo creeré”.
Ocho días después, Jesús volvió a aparecer a sus Apóstoles, pero esta vez Tomás estuvo presente.
Hasta un discípulo, seguidor de Cristo, que lo siguió y lo escuchó, puede tener dudas en la fe: Tomás representa una reacción muy humana.
Pero Jesús no lo condenó, ni lo rechazó… vuelve ocho días después. Cristo se le aparece específicamente, para que ponga sus dedos en las llagas …. los Evangelios no dicen, si al final lo hizo.
Cristo sale al encuentro del que duda, no todos creen inmediatamente, algunos necesitan ver, tocar, entender… pero por lo menos BUSCAN la verdad.
La duda no es pecado, es un paso muy humano, es parte del camino hacia la fe, si nos esforzamos en conocer la Palabra de Dios.
Los Padres de la Iglesia dicen que de la “duda e incredulidad” de Tomás se fortaleció la fe de los creyentes”.
Tomás, no solo creyó, sino que dio su vida por su creencia y fe.
Llevó la Palabra del Evangelio hasta la India, donde la proclamó hasta dar su vida como mártir atravesado por cinco lanzas.
A pesar de todo, una fe más grande demuestra aquél que cree sin ver.
Juan 20:29: “Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús:
Bienaventurados los que no han visto y sin embargo creen”.








